En medio de la contingencia ahora las empresas textiles han iniciado o potencializado una transformación digital para mantenerse en el mercado. Las nuevas tecnologías han sido la herramienta aliada para poner en contacto a los empresarios y textileros con el consumidor y seguir manteniéndose en el mercado. 

Si bien estas ventas no son algo nuevo, pero para este sector que ha sido el más golpeado ha sido su colaborador estrella ante la crisis sanitaria y de salud que se ha decretado con  el cierre de sus tiendas físicas. Esta alternativa ha potenciado el mercado electrónico textil y al ser el único medio que pueda lograr sus ventas, han optado por realizar envíos gratuitos para al ciudad de Bogotá y hasta en algunas marcas estos envíos son a nivel nacional. Otro mecanismo para impulsar las ventas ha sido dar descuentos que han llegado a ser hasta del 30% en la compra e impulsar hasta que todas sus compras no tendrán el IVA que se acostumbra a pagar por parte del consumidor, estas estrategias acogidas por las empresas textileras buscan darle un dinamismo a sus flujos de caja, percibir ingresos y subsistir ante la adversidad. 

Sin duda alguna esta transformación tecnológica de ventas en línea por tiendas virtuales, redes sociales y demás mecanismos han hecho a este sector buscar en las tecnologías un incremento en su mercado dándole a las marcas y el gremio una una propuesta alternativa de continuidad que les otorgue una demanda sostenible, en medio de ello también ahora será una nueva revolución económica para consumidores y productores que tendrán una modernización en sus canales de ventas, gestión de procesos.

Aunque si bien es un terreno inexplorado e incierto ya que la satisfacción del cliente podría incidir por compras anteriores que resultaron en experiencias no muy agradables, el sector ha visto la digitalización como su salida a flote ante la magnitud de lo que sucede, pues el sector tendrá la experiencia de reinvención, las nuevas características del consumidor, su comportamiento, pero sobre ello andar presente en el mercado antes que descolgar el letrero.