La tecnología también es la puerta para hacer más especial a quien nos acompaña 365 días aunque no siempre la veas, porque aunque no está presente una parte de su corazón anda con quien más ama.

Ellas, cada una, con esa chispa adecuada que las hace tinta indeleble en nuestra vida, con su autenticidad para hacer enojar a cualquiera, pero con carisma para que una rodilla raspada no duela tanto y un mal de amores o corazón roto haga brotar más lágrimas de las necesarias, esas cuatro palabras que engloban un sin número de caricias, alegrías y una que otra cantaleta porque ¡usted se lo buscó!.

Mamá, manos de amor, besos dulces y caricias reconfortantes que hacen falta cuando la vida se bifurca por caminos diferentes. Pero esta vez que en cuarentena no se queden cada una de las bonitas palabras que pensamos de ellas a diario, no hay distancia mas inmensa que el silencio, decirle lo que tanto ella quiere escuchar es como la armonía más dulce a sus oídos.   

¡Porque tú eres la cosa más linda del mundo y te doy la razón! Mamá….